lunes, 28 de mayo de 2012

Disolver el ego


(Imagen de google)
Gracias a Devi por el texto.


12 MANERAS PARA "DESTRUIR" TU EGO:

1) No lo puedes destruir es tu maestro.

2) Sólo lo puedes trascender y transformar, si lo observas.

3) Toma consciencia de las limitaciones que tienes, son su obra.

4) Localiza las falsas creencias que te implantó, tu sufrimiento te las revela.

5) Evita los hábitos, son su herramienta para mantenerte inconsciente y controlado por tu mente.

6) No te dejes convencer de que posees lo que tienes, solo disfrútalo.

7) Vive con desapego, con divina indiferencia, así evitarás sus deseos obsesivos y su codicia.

8) Bájate de la nube, la vida no es una competencia olímpica.

9) Deja de verbalizar y juzgar todo lo que ves, sólo contémplalo como testigo y goza.

10) Ama sin pretender cambiar a quien dices amar.

11) No aceptes pensamientos negativos, así te induce al sufrimiento.

12) Vive como en un juego de niños: entrégate totalmente y serás feliz, lo que disolverá tu ego.

jueves, 24 de mayo de 2012

Cuando juzgas...


Cuando juzgas a otro,
no lo defines a él,
te defines a ti mismo.

(Wayne Dyer)

miércoles, 23 de mayo de 2012

You should be dancing

Me recuerda Marta lo bueno que es bailar, aunque sea tan solo cinco minutos, cada día.....




Y... con esta música, los pies se mueven solos, ¿no?

lunes, 21 de mayo de 2012

Apalabrados



Hoy voy a hacer una confesión: estoy enganchada al Apalabrados. Sí, sí, tal cual. Tengo varias partidas empezadas y juego tanto con amigos como con desconocidos. Enganche total.

Pero el otro día pensaba, y espero que me perdonéis la “frivolidad”, que el Apalabrados (y, de hecho, cualquier juego) es un poco como la vida. Me explico: cuando empiezas la partida, te dan siete letras al azar y, con ellas, tienes que hacer tu primera tirada. A veces, te tocan malas letras y, otras veces, son muy buenas. En ocasiones, tiras tan rápido que no te das cuenta de que, si hubieras pensado un poco más, podrías haber hecho una jugada mejor. Otras veces, te desanimas por que no consigues hacer nada interesante. Pero, de pronto, consigues poner una “z” en triple letra y en triple palabra y te da un subidón por que sumas un montón de puntos. En cambio, en la siguiente tirada tienes sólo vocales y no consigues más de cuatro o cinco.

¿No sucede algo así con la vida? Comienzas “la partida” con una serie de habilidades que, de alguna forma, “te tocan”. Con ellas tienes también diferentes oportunidades que puedes aprovechar o perder. A veces, actúas muy rápido y te das cuenta de que hubieras tenido que pensar un poco más antes de hacerlo. Otras veces, no sucede nada interesante y, en cambio, en ocasiones la vida parece una fiesta.

Te toca lo que te toca. Tienes lo que tienes. Y tanto en la vida como en el Apalabrados puedes quejarte por tu mala suerte o estar agradecido e intentar sacar el máximo partido de lo que te ha tocado.

¿Y si nos tomamos la vida como un juego, dejamos de dramatizar y empezamos YA a divertirnos?

lunes, 14 de mayo de 2012

Ser nadie


René Magritte: "Decalcomanía"

Algo que nos aterroriza: ser nadie. Y, por eso, hacemos lo que sea para evitarlo. Hacemos concesiones, nos traicionamos, nos pisamos, engañamos y nos autoengañamos, utilizamos caretas y disfraces, nos emparejamos (al menos, ser alguien para alguien), nos separamos (ese alguien ya  no me considera alguien), salimos y entramos, trepamos y escalamos, subimos y bajamos. Y todo para ser alguien.

La RAE dice que “alguien” es “persona de alguna importancia”, a diferencia de “nadie” que es “persona insignificante”. Así pues, hay que ser “alguien” y es urgente. La necesidad de ser alguien nos condiciona, nos manipula, nos estresa pero, sin que nos demos cuenta, también nos recorta. Ser alguien es separarse, ser nadie es unirse. "¿Cómo evitar que una gota de agua se seque? Arrojándola al mar..." decía la maravillosa película Samsara.

Mi amiga Inma me contaba el otro día que su maestro la vacía. Y me encantó la metáfora por que creo que eso es lo que un buen maestro hace, vaciarte de ti mismo –o ayudarte a intentarlo- para que puedas llenarte de algo mucho más grande, para que puedas llenarte de Amor. Ser nadie para que puedas ser lo que verdaderamente eres.

"Podemos modelar la arcilla en forma de vasija, pero es el espacio creado lo que le otorga su valor. Podemos abrir puertas y ventanas en una casa, pero es la abertura lo que lleva la luz al interior. Podemos poner radios a una rueda, pero es el eje lo que la hace útil. Por tanto, sé como el espacio en el centro, sé Nada, de forma que puedas dar el Todo a otros", dice el Maestro Po. (Gracias a Sergio por descubrirme los vídeos del pequeño saltamontes).

Así pues, esta semana la buena noticia es que ser nadie es una buena, una muy buena noticia.

jueves, 10 de mayo de 2012

Happy


(Mil gracias, Siscu)

Mantén la mente despierta, abandona los resentimientos, las preocupaciones y la tristeza, escribe lo que deseas realmente, sal siempre que puedas, aprende a estar cómodo con tu cuerpo, da algo que valores para agradecer lo afortunado que eres, disfruta de la vida, enorgullécete de tus raíces, ilumina tu espíritu, acepta el doloroso pasado con desenfado (lo que no te mata te hace más fuerte), modera tu vida y sé flexible…

Son algunos de los consejos que se pueden encontrar en el libro “Happy. Secretos para la felicidad a través de las culturas del mundo” (Lonely Planet) que revela justamente eso: los secretos de la felicidad en diferentes países y tradiciones. Para aprender a ser feliz en cualquier lugar del mundo. No está mal, ¿verdad?

lunes, 7 de mayo de 2012

Un tiempo de sabiduría

 Las magníficas fotos son de BarcelonaMania Ruslan Shchegolkov


El pasado sábado tuve la suerte de asistir al Fòrum organizado por Fragmenta Editorial con motivo de su quinto aniversario. Fue una jornada enriquecedora en la que editores, autores y lectores pudieron compartir, sobre todo, inquietudes espirituales. Sería complicado resumir aquí las charlas a las que asistí o los pensamientos que éstas me sugirieron pero sí que hay una idea que me gustaría comentar por la importancia que creo que tiene. Una idea que apuntó Amador Vega cuando, citando a Mircea Eliade, dijo: “En el siglo XX, lo sagrado se ha refugiado en las formas profanas”, y remató Lluís Duch al lanzar la pregunta “¿Cómo en lo visible está, de alguna manera, presente lo invisible?” y terminar citando a Rilke: “Bienaventurados los que saben que detrás de todos los lenguajes está lo inexpresable”.

“Cantar no es más sagrado que escuchar el murmullo de un arroyo. Pasar las cuentas de un rosario no es más sagrado que simplemente respirar, los hábitos religiosos no son más espirituales que la ropa de trabajo” (Lao Tse), leí el otro día en Facebook.

“Estamos en un tiempo de síntesis”, decía Javier Melloni en el Fòrum de Fragmenta, “un tiempo de sabiduría que exige una gran madurez por parte de todos”. Y dicha madurez requiere que nos preguntemos cuál es el alimento que nutre nuestro espíritu, cuánto tiempo le dedicamos, con quién lo compartimos y a qué lo entregamos.

Un tiempo de sabiduría en el que es importante abrir los ojos, las manos, el espíritu y el corazón. Un tiempo de sabiduría para comprender e integrar cada vez más. Un tiempo que exige de nosotros compromiso y sacralidad.

“Cada paso que des en la tierra debe ser una plegaria.
La fuerza de un alma pura y buena
está en el corazón de cada persona
y crecerá como una semilla
cuando camines de forma sagrada.
Y si cada paso que das es una plegaria,
entonces caminarás siempre de forma sagrada.”
(Joseph Bruchac: La sabiduría del indio americano, Olañeta)

 “No creas que por que meditas silenciosamente, estás clarificando tu mente. La claridad de la mente no se alcanza con sólo huir del mundo. Cuando honres a tus padres, ames a tus hijos, ayudes a tus hermanos, seas leal con tus amigos, cuides a tu pareja con devoción, trabajes con alegría y asumas tus responsabilidades; cuando practiques la virtud sin exigirla primero a los otros; cuando, aunque comprendas las verdades supremas, mantengas una forma ordinaria de proceder, entonces -y sólo entonces- habrá claridad en tu mente y sabrás que tu forma de meditar es la correcta”. (Lao Tse)

Un gran sabio me dijo hace años que, aunque la montaña es una, existen múltiples senderos para alcanzar su cima. Descubrir lo sagrado en lo profano, sacralizar cada uno de tus pasos, tal vez no hará que asciendas más rápido pero sí que el camino sea mucho –MUCHO- más luminoso.

domingo, 29 de abril de 2012

¿Y si...?


¿Y si resulta que tienes alas y puedes volar?
(La imagen me la ha prestado Inés, de su colección de hadas…)


Ayer estaba viendo una de esas películas románticas y cursis que –para qué nos vamos a engañar- me encantan, y ya casi me caía la lagrimita cuando se planteó una pregunta que siempre me ha motivado: “¿y si?”.

Una pregunta que supone el inicio de cualquier aventura… ¿y si?

¿Y si lo intentas y sale bien?
¿Y si lo dices y te responden igual?
¿Y si apuestas y ganas?

A veces, no actuamos por miedo al “si no”. Pero, en realidad… ¿qué pasa “si no”? La buena noticia es que tampoco pasa nada. Aprendes (o no) y sigues adelante.

Pero… ¿y si lo intentas y tu sueño se hace realidad?

Bruna me envió (mil gracias) el otro día el vídeo perfecto para esta entrada. Ahí va...

miércoles, 25 de abril de 2012

Maravilloso


Maravilloso. Nada más que añadir.


(Mil gracias, Cris)

lunes, 23 de abril de 2012

Lo que yo puedo aportar

(Imagen de google)

Gracias a mi compañero David, el jueves pasado proyectamos en Altaïr un documental que me impactó: “Los olvidados de los olvidados”, la historia de un hombre que, un día, se preguntó: ¿Qué es lo que yo puedo aportar? Y, a partir de ese día, Grégoire Ahongbonon, de profesión mecánico, decidió dedicarse a una misión: rescatar, curar y reinsertar en la sociedad a aquellos que padecen enfermedades mentales en África, muchos de ellos, encadenados -y no es un eufemismo- de por vida. El documental es realmente sobrecogedor pero pone en evidencia algo muy importante: el esfuerzo, la constancia –y la fe- de un solo hombre puede cambiar las cosas para muchos de los que le rodean. Hoy, Grégoire Ahongbonon se ha convertido en un caso de estudio para los psiquiatras occidentales que “alucinan” con la forma en que, con “su método”, consigue tan buenos resultados.



¿Te has preguntado qué podrías hacer tú con tu esfuerzo, tu constancia -y tu fe-? Desde el jueves –o tal vez desde mucho antes- yo me lo estoy preguntando. A veces me enfado conmigo misma. Me enfado porque me quedo atascada en mis pequeñas miserias y me olvido de que el mundo es grande y de que hay muchas personas que podrían necesitar, por ejemplo, mi sonrisa. Luego me reconcilio. Porque recuerdo que enfadarse no sirve para nada y decido que si Grégoire Ahongbonon  está cambiando el mundo para cientos de personas, quizás yo también tengo algo que aportar a algunos de los que me rodean. Y eso es también una muy buena noticia. Sólo hace falta ponerse en marcha, empezar a caminar...

¿Empezamos?

lunes, 16 de abril de 2012

Se necesitan soñadores


Georgia O'Keeffe: "Escalera a la luna"

Necesitamos gente que tenga ilusión. Necesitamos gente que se atreva a luchar. Necesitamos gente que no se dé por vencida. Gente alegre, que baile, que cante, que comparta. Gente que quiera ser feliz. Necesitamos soñadores.
Por que, a veces, el mundo parece hostil, el camino se hace cuesta arriba y los fantasmas (internos o externos) nos atropellan. Siempre son necesarios pero es, en estos momentos, cuando los soñadores son indispensables.

Hace ya un tiempo descubrí una web que me encantó, La Tierra de los Sueños, un magnífico lugar donde tienen cabida los sueños de todos y donde nos cuentan historias de personas que han hecho realidad los suyos o están camino de hacerlo. No os podéis perder su página. Entre otras muchas historias interesantes, allí encontré este precioso vídeo, titulado “Vendedor de sueños”.


Es importante soñar. Es imprescindible tener sueños. Como dice Eduardo Galeano, “el derecho de soñar no figura entre los 30 derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas pero si no fuera por él, por el derecho de soñar y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed”.


Y, para terminar, quiero compartir la historia de Emmanuel Kelly que soñaba con ser cantante profesional y cuya vida es un ejemplo de superación que me emociona cada vez que vuelvo a escucharla.



La buena noticia es que los soñadores somos muchos. “Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único. Espero que algún día te unas a nosotros y el mundo vivirá como uno solo”. Necesitamos soñadores, sí. Y necesitamos estar unidos.

lunes, 9 de abril de 2012

¿Fracasos?




A causa de una conversación que tuve esta semana y después de que cayera en mis manos, justamente esta semana, una frase de Samuel Beckett sobre el tema, llevo varios días pensando acerca del fracaso.

“Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor”, dice Beckett. La cita me encantó y empecé a preguntarme: ¿existe realmente el fracaso?, ¿qué es el fracaso?

Según la RAE, es el “resultado adverso de una empresa o negocio, la caída o ruina de algo, un suceso lastimoso”. Siendo así, yo podría decir que he pasado por muchos -muchísimos- fracasos en mi vida. Fracasos laborales, escolares, fracasos en la amistad, fracasos -¡cómo no!- en el amor…

Pero dándole vueltas al tema, resulta que no estoy muy convencida de que todo eso hayan sido realmente fracasos. Y, entonces, sigo preguntándome, ¿qué es realmente un fracaso? O, ¿qué es, para mí, fracasar?

Yo creo que fracasar es quedarse aterrorizado cuando las cosas no salieron como esperabas, esconderse, asustarse, dejar de intentarlo. Por miedo, por orgullo, por negligencia. Eso es, para mí, fracasar. Dejar de luchar por tus sueños, conformarte con menos de lo que te mereces, resignarte, rendirte. Eso es el fracaso. Todo lo demás son intentos, más o menos brillantes, por alcanzar el infinito. ¿Que un intento no salió como esperabas? Insiste, insiste y sigue insistiendo. Si tus sueños, si lo que buscas alcanzar está al nivel de tu corazón, por mucho que te pierdas en el camino, por muchas caídas, por muchos tropiezos, acabarás llegando a casa. Así pues, no te rindas. Sabes que no hay fracaso… sigue adelante.

domingo, 1 de abril de 2012

Cómo hacerte saber



Esta semana me tomo un descansito, pero os dejo un maravilloso poema de Benedetti. 

¡¡Feliz semana!!


Cómo hacerte saber – Mario Benedetti

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.
Que la vida sin ciertas normas pierde forma.
Que la forma no se pierde con abrirnos.
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.
Que no está prohibido amar.
Que también se puede odiar.
Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida.
Que el odio y el amor son afectos.
Que la agresión porque sí, hiere mucho.
Que las heridas se cierran.
Que las puertas no deben cerrarse.
Que la mayor puerta es el afecto.
Que los afectos nos definen.
Que definirse no es remar contra la corriente.
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja.
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.
Que negar palabras implica abrir distancias.
Que encontrarse es muy hermoso.
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.
Que la vida parte del sexo.
Que el por qué de los niños tiene un porqué.
Que querer saber de alguien no solo es curiosidad.
Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.
Que nunca está de más agradecer.
Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.
Que nadie quiere estar solo.
Que para no estar solo hay que dar.
Que para dar debimos recibir antes.
Que para que nos den también hay que saber cómo pedir.
Que saber pedir no es regalarse.
Que regalarse es en definitiva no quererse.
Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos.
Que para que alguien sea hay que ayudarlo.
Que ayudar es poder alentar y apoyar.
Que adular no es ayudar.
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.
Que las cosas cara a cara son honestas.
Que nadie es honesto porque no roba.
Que el que roba no es ladrón por placer.
Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.
Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte.
Que se puede estar muerto en vida.
Que se siente con el cuerpo y la mente.
Que con los oídos se escucha.
Que cuesta ser sensible y no herirse.
Que herirse no es desangrarse.
Que para no ser heridos levantamos muros.
Que quien siembra muros no recoge nada.
Que casi todos somos albañiles de muros.
Que sería mucho mejor construir puentes.
Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.
Que volver no implica retroceder.
Que retroceder puede ser también avanzar.
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.
Cómo hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida…



lunes, 26 de marzo de 2012

¿Qué ves?




El otro día recibí un mail de mi amiga Enriqueta (¡¡mil gracias!!) que contenía una imagen, una pregunta y una reflexión. La imagen era la que acompaña esta entrada, la pregunta era “¿Qué ves?” y la reflexión analizaba las diferentes posibilidades de respuestas ante dicha pregunta. Habrá quien vea antes que nada un cielo tormentoso, quizás un sol resplandeciente, un camino laaaaargo, la hierba seca, los árboles verdes…

La imagen y la pregunta me hicieron reflexionar y darme cuenta de que, en realidad, como dice el Talmud, “no vemos las cosas como son sino que las vemos como nosotros somos.”

¿Por qué una misma tarde de tormenta a unos les encanta y a otros les deprime? Es más, ¿por qué una misma tarde de tormenta, a veces, me encanta y, otras  veces, me deprime? No tiene nada que ver con la tormenta, sólo tiene que ver conmigo, con mi estado de ánimo, con mis pensamientos sobre ella. Y así sucede con todo. Por lo tanto, a partir de ahora, cuando una situación te moleste, cuando te enfades con alguien, cuando lo encuentres todo horrible… y también, claro, cuando te sientas feliz, cuando todos te caigan bien, cuando veas la vida de color rosa… pregúntate, ¿qué hay en tu interior que hace que ésta, y no otra, sea –hoy- tu realidad?

Cuando miras a tu alrededor… ¿qué ves?
Cuando exploras tu interior… ¿qué encuentras?

jueves, 22 de marzo de 2012

Tarea para el jueves


¡¡¡¡¡Y para el viernes, el sábado, el domingo, 
el lunes, el martes y el miércoles!!!!!

(Gracias, Yolanda)

lunes, 19 de marzo de 2012

Al menos, sed felices...



En la entrada número 300 quiero regalaros un cuento que me envió Carmen (¡¡Mil gracias!!) hace unos meses. Se titula “El hombre de la flor” y va dedicado a todos aquellos que deciden encontrar luz en la oscuridad, pintar de colores la vida cuando todo parece gris y cantar, reír y bailar aunque llueva, truene o caigan “chuzos de punta” (tanto fuera como dentro).

El hombre de la flor es un viejito encantador con una misión personal: pintar la vida de colores. Y, así, viaja de pueblo en pueblo con su pequeña maleta llena de flores, escoge una casa en ruinas, la pinta y empieza repartir la enorme alegría que guarda en su corazón. 

Porque el hombre de la flor conoce un secreto. El hombre de la flor sabe que la felicidad es una elección, una decisión personal. Y nos recuerda que, cuando se comparte, la felicidad crece, se multiplica, se expande y puede llegar incluso a hacer milagros, a transformar un pueblo gris en un oasis de color.

“Sed felices”, dice alguien a quien aprecio muchísimo, “al menos, sed felices”.


miércoles, 14 de marzo de 2012

lunes, 12 de marzo de 2012

La paz interior


Utagawa Kunisada: "Retrato póstumo a la memoria de Hiroshige"

Érase una vez un gran samurái que vivía cerca de Tokio. Aunque era anciano, se dedicaba a enseñar el arte del zen a los jóvenes y, a pesar de su edad, corría la leyenda de que era capaz de vencer a cualquier adversario.
Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos apareció por allí. Quería derrotar al samurái para aumentar su fama. En cuanto el anciano aceptó el desafío, el joven comenzó a insultarlo,
 pateó algunas piedras hacia él, escupió en su rostro, gritó insultos, ofendió a sus ancestros, etc… Durante horas hizo todo para provocarlo, pero el anciano permaneció impasible. Al final del día, sintiéndose ya exhausto y humillado, el guerrero se retiró.
Poco después, sus sorprendidos alumnos preguntaron al maestro cómo pudo soportar tanta indignación.
Su respuesta fue: “Si alguien llega hasta ustedes con un presente, y ustedes no lo aceptan, ¿a quién pertenece el presente?”
- “A quien intentó entregarlo”, respondió uno de los discípulos.
- “Lo mismo vale para la injuria, la rabia, la calumnia y  los insultos. Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los traía consigo”, finalizó el maestro.

Tu paz interior depende exclusivamente de ti.
 
Nadie puede quitarte la calma, a menos que tú lo permitas.

domingo, 11 de marzo de 2012

sábado, 10 de marzo de 2012

Medio pan y un libro




Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:

"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión. "Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada." No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social. "Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?"¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida." Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz".